Lloré todo el camino de regreso de la clínica y pensé en todas las cosas que me habían pasado, o que habían dejado que me pasaran, estos últimos meses. Desearía que Maddy estuviera aquí conmigo. Casi la llamo para preguntarle si vendría, pero decidí no hacerlo.
Mi único sentido real de gratificación vino del hecho de que a partir de hoy, a la 1:00A.M., llevo diecinueve días sobria. Sin coca.
Ha sido mucho más difícil de lo que pensé. A veces simplemente por costumbre compruebo la pata de la cama para ver si queda algo del film restante de la parafernalia que sigo todavía guardando en el espacio de allí.
Por cierto, olvidé decirte que Norma me llamó hace un par de días, y nos reuniremos mañana para discutir mi idea de ayudar a los ancianos de Twin Peaks. Espero que todo salga bien porque esto podría ser beneficioso para la ciudad, así como para mi sobriedad.
Cuando llegué a casa me di cuenta de cuánto dolor estaba sufriendo. No pensé poder subir las escaleras hasta mi habitación. Mamá me pilló inmediatamente y me dijo: "Entonces, ¿cómo te fue?"
"La entrevista estuvo bien, mamá." Agarré la barandilla con fuerza y le dije que me iría a la cama temprano. Podía sentir que ella me observaba mientras subía, paso a paso.
Justo cuando estaba en la parte superior de la escalera mamá me llamó y me dijo que mi prima Maddy me había llamado por teléfono. Me quedé allí, admirada. Maddy había oído mi llamada de socorro a ella.
En ese mismo momento me di cuenta que en la mirada de mamá había puro celos contra mi.
Tengo que descansar.
Laura
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