viernes, 26 de mayo de 2017

Estimado Diario (22 de julio de 1984 más tarde)

¡Jamás adivinarás lo que acaba de ocurrir! Bajé las escaleras  y papá nos pidió a mamá y a mí que subiésemos al coche y que no hiciéramos preguntas hasta que llegásemos adonde íbamos a ir. Pero mamá hizo preguntas durante todo el camino. A mí no me importó, porque pensé que a lo mejor de
ese modo a papá se le escaparía alguna informaión, pero no fue así. Yo me quedé callada para no echar a perder la sorpresa. Cuando llegamos a los establos de Broken Circle, lo adiviné. ¡Papá me ha
comprado un pony! Querido diario, no sabes lo hermoso que es, mucho más hermoso de lo que jamás podría haber soñado. Es de color rojo canela y marrón oscuro, y tiene unos ojos dulces y enormes. Mamá no se lo podía creer cuando lo vio, y empezó a preguntarle a papá cómo había logrado salirse con la suya sin que nadie se enterara. Papá dijo que si ella lo hubiera sabido, habría echado a perder la sorpresa, y tiene razón.

A mamá casi le dio un ataque al corazón cuando vio que me metía debajo de las patas del pony para averiguar si era macho o hembra. Apenas tuve que echar un vistazo para darme cuenta de que era un macho. Jamás había visto una de esas antes. Mamá no conoce a su niña tan bien como cree, ¿mhhh?

Volvamos al pony. Decidí llamarlo Troy, como el pony que sale en el álbum de fotos de la señora Larkin. Zippy, que trabaja en los establos, dijo que me hará una placa  bien grande donde ponga Troy,
y que la colgará justo en la parte frontal para que todo el mundo sepa su nombre cuando lo vean. Troy
es todavía muy joven para montarlo, pero dentro de dos meses podré cabalgar con él por los campos. Hoy lo paseé un poco y le di zanahorias (papá las llevaba en el maletero) y un terrón de azúcar que Zippy me dio. A Troy le gustó mucho todo. Antes de irme, le susurré bajito en su oreja caliente y suave, y le dije que me gustaría verle mañana  y que iba a escribir todo sobre él aquí, en mi diario. ¡No puedo esperar a que Donna lo vea! ¡Ah, casi se me olvidaba, Maddy también lo verá!

Cuando volvíamos de los establos, papá me dijo que Troy y yo compartimos el mismo cumpleaños, porque cuando se regala un pony a alguien que lo va a querer, lo han de compartir todo. Así que feliz cumpleaños para ti también, Troy!

Me alegra no saber de dónde viene, porque de este modo, es como si el cielo me lo hubiese enviado para mí sola.
En fin, querido diario, mañana será un gran día y esta noche voy a dormir muy bien.
Soñaré con Troy y en todo el tiempo que pasaremos juntos. Soy la chica más afortunada del mundo.
Con todo mi cariño, Laura
P.D.: Espero que esta noche BOB no venga.



No hay comentarios:

Publicar un comentario