¡No sé por dónde empezar! Regresé a casa la tarde siguiente, sin oír una sola queja
de mis perros guardianes, mamá y papá. Estaba a mitad de camino de casa cuando me di cuenta de que me dirigía un sitio bastante alejado del centro, a una
fiesta llena de gente entre seis y diez años mayor que yo... ¿y pensaba volver antes del
amanecer? ¡Jamás! Por no mencionar que Bobby tenía en mente algo para mí en alguna parte... o al
menos éso creí antes de que llegásemos a casa de Leo... Soy culpable del eufemismo del año con esta mentira.
En fin, primero he de alardear de la enmarañada telaraña que
tejí y de lo bien que lo hice, no se salió ningún hilo fuera de lugar, ni nada que me
pudieran cuestionar cuando volví a casa, al día siguiente, ¡a las seis de la tarde! ¿Es preciso que te
diga que he entrado ahora en una dimensión de absoluta deprivación de sueño? Tres días y cuatro
noches... y teniendo en cuenta que el regalo me lo hicieron en la puerta, antes de marcharme, podría
permanecer despierta hasta el mes que viene, mientras iba adelgazando kilo tras kilo sin el más
mínimo dolor... (tres y medio desde la última vez que dormí). Me he dado cuenta de que sea cual sea la droga que lleve
dentro, en el caso de que lleve droga en el sistema, cuanto menos duermo, menos como.
La nota decía algo simple y conciso. Omítela si te aburres, pero supongo que tuve una sensación de satisfacción y alegría engañando a mis padres como si fuesen unos chiquillos (eso es lo que
Bobby dice)
Mamá: son más o menos las cinco de la mañana y hace mucho rato que intento dormir. Después de
casi dos horas de insomnio, de pronto me acordé del claro del bosque en el que pasé aquella
tarde. Troy disfrutó tanto pastando allí, que creo que una manta y un libro serán suficientes para concederme la distancia que necesito sentir.
¡Pero no de ti, mamá! Me imagino que podrías tomártelo como algo personal, pero no lo hagas. Me refiero a alejarme de la gente. Unas cuantas horas con Troy, mi pony, y
a lo mejor una siesta en casa de Nancy Drew o algo? Por favor, no te preocupes. Te
llamaré antes de las seis, si no llego antes.
Un beso, Laura
Pasé la noche en una fiesta de lo más escandalosa, y mamá estaba en casa sentada,
imaginándome imbuida por las palabras de un buen libro, hundida suavemente en una manta sobre la hierba. Tendré que asegurarme que de alguna manera, Troy salga esta noche a cabalgar... mierda. No había pensado en él
hasta ahora... Espero que Zippy no telefonee para sugerir que lo sacará él... mierda. Volveré enseguida. Llamaré ahora mismo al establo.
¡Bueno! Bobby había tomado prestada la camioneta de su tío para por la noche, y con tal de que no nos metiéramos
en la 21 no corríamos el riesgo de que nos pescaran... Bobby no tenía carnet de conducir... yo iba sin dormir, y habiendo dicho una gran de lo del libro que le había contado a mis padres... ¿Te imaginas?
Y fuimos para allá, la música sonaba a todo volumen para lo vieja que era la camioneta... me
hizo sentir como que todo estaba en orden. La forma en el que los árboles se mecían, la
velocidad de la camioneta, la música, los nervios que me entraron cuando empecé a desnudarme
para ponerme mi regalo de cumpleaños, que me envío mi prima Maddy via Air Mail. ¿No te dije que la
semana pasada estuve hablando con ella por teléfono casi una hora? Bueno, este vestido es de locura, me va como un guante, y venía con una pieza en la delantera, si una quería, podría subirte los pechos, en vez de dejártelos chafados como pasa con algunos vestidos. Bobby casi nos mata, cuando esquivó un cuarto árbol por menos de un cuarto de una pulgada. Dijo que
habría merecido la pena morir «mirando fijamente unos pechos tan dulces como los tuyos». No
suena a una canción country o algo así... paralizado por mirar fijamente a unos pechos tan dulces como los tuyos...?
Bobby me hizo bajar al lado de la camioneta antes de entrar en la casa. Me besó y después
me dijo que era importante que supiese que, en las distancias cortas, Leo, es un buen tipo, divertido, que sabe mantenerse firme en una conversación. Después sacudió la cabeza en un «N.O.» Quise saber qué diablos quiso decirme con eso, Quiero decir, ¿a qué cosa que yo podría haber hecho estaba diciendo que «N.O.»? Bobby se dio media vuelta justo cuando llegamos a la puerta y me contestó:
«Esta noche no tiene importancia, estoy seguro de que te quedarás conmigo... pero nunca jodas a ese
tío. Leo anda metido en alguna mierda rara...». Yo le dije que sí con la cabeza, pero de inmediato
me sentí inconfundiblemente intrigada por la frase «mierda rara» y su contexto sexual. Bobby fue a
buscarme una cerveza, supongo, y Leo se me acercó. Mierda... estaba encima de mí, justo ahí :
Los dos lo sabíamos y él me dijo: «Anda! Pero si eres Laura Palmer... La última vez que te vi fue
cuando el viejo Dwayne Milford te dio una placa o algo así... Un premio que ganaste o qué?». Tuve que interrumpirlo.
«Mejor actuación / Por quinto año consecutivo.»
Me preguntó si tenía pruebas de la calidad de la actuación, y le aseguré que había pruebas en
abundancia, pero que estaba a punto de quedarme dormida y de morirme de sed a la vez.
Llamó a Bobby, cosa que me alegró, porque en seguida entré en un dormitorio, a pesar de las
advertencias.
(Espera un momento, que me voy a hacer un par de rayitas... estoy perdiendo el hype y lo que
tengo que contarte es súper increíble... ya vuelvo.) Bueno, pues estoy en ese cuarto con Leo y
Bobby, y justo cuando vamos a pasarnos la pajita para esnifar unas rayas, se abre la puerta de un
lavabo. Un lavabo que da al dormitorio... y Ronnette Pulaski salió de ahí; tenía todo el aspecto de
haber dejado de comer porquerías y de haber empezado a cuidarse cada parte del cuerpo salvo la
nariz. Estaba super colocada, y por la forma en que Leo movió la cabeza hacia ella y dijo «ey», me
di cuenta de que aquello pasaba con frecuencia.
¿Quieres oír algo muy freaky...? No lo había tenido claro hasta ahora, pero cuando fui al lugar
donde BOB me lleva... y te conté que algunas veces me olía las bragas y me entraban ganas de
meter la cara entre las piernas de una chica y saborearla... (Dios mío, a veces me parece bien
decirlo, pero otras, me cuesta mucho). Verás, en ese preciso momento, siempre pensé en Ronnette,
sólo porque ha sido la única chica, aparte de Donna, a la que he visto desnuda... Estuvimos en una asamblea juntas hace unos dos años, puede que más, y fuimos las únicas que tuvimos que cambiarnos de trajes en medio del programa... y nos sonreímos... supongo
que ella me atraía de alguna manera... supongo que serán sus ojos tristes, pero fríos. Me gustaba su cuerpo... en fin, que me
pareció extraño encontrármela ahí. No tengo idea de lo que piensa de mí... y dudo que sea
conveniente preguntárselo. Lo único que me faltaría a mí ahora es que se empiece a correr la voz de
que Ronnette y yo nos "vemos" cada vez que tenemos la ocasión. Tendrían que llevar a mi mamá a la casa de los Hayward, o incluso al hospital, y papá, lo más probable sería que pensara que
hablamos de un nuevo juego... ¿una variante del tres en raya, quizá? ¡¡¡Qué más da...!!
Dios, estoy tan colocada, que no puedo parar de escribir, voy a mil palabras por minuto.
Espero por tu bien que esto sea legible, porque Dios sabe que no estoy en condiciones de
contenerme. ¡Ésta es la droga que he estado esperando toda mi vida! Me siento fuerte, segura, sexy,
inteligente, y he de reconocer que estoy jodidamente tranquila, y anoche, no hubo una sola persona que
mencionara mi edad. Sé cuidarme de mi misma... noté las buenas vibraciones cuando entramos en aquella casa.
Bobby tenía razón; supe que aquélla iba a ser una de esas fiestas. En un rincón estaba pasando
algo de lo más increíble. Leo observaba super concentrado, así que Bobby y yo fuimos a ver de qué
se trataba.
Tío, había una tía ahí acostada, con la falda subida, y estaba apostando a que nadie sería capaz de
hacer que se corriera... y que si alguien lo lograba, le daría cien de los grandes. Le estaba pidiendo a a cinco
tíos que probaran.
Ahora recuerda que ya llevaba en aquella fiesta un buen rato, por lo tanto iba de lo más cargada, con una especie de cuelgue y de colocón a la vez... miré a toda la gente a mi alrededor,
y seguro que lo llevaba escrito en la cara, porque Bobby me agarró del brazo y me hizo
retroceder un poco, pero yo le dije que quería probar, si él no se sentía demasiado incómodo, y él simplemente me miró
como diciendo que a esas alturas ya no me podía echar atrás... así que... no creo que él pudiera haberse imaginado que yo hubiera sido capaz de tanto...
Le pregunté si podía hablarle en privado al oído... antes de tomar una decisión, y ella me contestó que le
encantaría oír mi voz de cerca... así que me agaché, y le dije te voy a poner a mil... Esos cien ya
tienen dueña...
La miré un instante, y le pregunté si estaba relajada. Me contestó que tenía la extraña
sensación de que yo sabía lo que me hacía... le pedí que me dejara sitio en el sofá, y la besé, un
beso suave, en los labios..
Antes si quiera de tocarle, quiso que supiera su nombre... le dije que la llamaría por los
nombres que necesitaba oír. La tía empezaba a ponerme bastante caliente, cosa que no pensé que iba a
pasarme, pero eso ayudó, porque las sensaciones fluyeron,
Le abrí de piernas y le dije que era guapa, que si lo sabía. Ella asintió con la cabeza. Le
dije que no la había oído...Y ella repitió «SÍ!» Yo sonreí... «Sí, ¿qué? No te he oído...».
Inspiró con mucha fuerza y se llevó los dedos a la boca, y los tíos detrás de ella empezaron a decir: «Sí...». Oí que a un tío de atrás se le cayó la copa, y dijo: «Joder, macho, esta cría va a lograrlo... la tía se muere por
correrse, tío...»
Supe que ella quería decir cosas que se callaba. Me aseguré de que tuviera que pedírmelo, que
gritar algo... Sabía que quería oírlo... y que lo oyeran los hombres de esta habitación. Le dije que todos
la estaban mirando. Le dije que todos la estaban sintiendo y saboreando con los ojos... algunos
hombres movieron los dedos para dejar que el calor escapara de sus manos. Sabía que ella estaba llegando a su objetivo, yo no tenía más que hacerle sentir segura... necesitaba aquello mucho, y le dije
que era hermosa. Buuum! Entonces me agarró con fuerza... me tiró del pelo... y gritó: «¡Laura,
Laura... ay Dios mío, cómo me haces sentir!»
Apareció un tipo enorme que trató de meterse a la fuerza, le dije que se apartara un momento... estaba fuera de forma, pero se dio cuenta de cuánto necesitaba la tía estar sola un
momento.
La mujer me agarró del pelo y me dijo: «Hacía casi dos años que no he podido hacerlo... me
gustaría volver a verte por aquí, si es que no te he asustado».
Empecé a darme cuenta de que era el momento adecuado para comentar que me sentía un poco baja
de forma, quizá por los "sugar kisses"... Entonces se me acercó un tío, y me miró directamente a los ojos.
«Pequeña», dijo e hizo una pausa. «Tenía que venir, verte de cerca, ver tu piel y todo" sonrió. "Nunca había visto
a tantos tíos pasar de mirar a esa mujer como si no fueran nada a querer ser como tú.»
Le dije que me alegraba que le hubiese gustado... que no había sido mi intención interrumpir
la fiesta como lo había hecho... me cuesta creer que yo haya hecho todo aquello... supongo que estoy
medio loca... supongo que se fueron porque yo me puse un poco...
El hombre se puso a reír y me dijo: «Nadie se va a ir a ningún sitio a no ser que se vayan al jardín con una foto tuya flotándoles en la cabeza... Volverán todos enseguida, en cuanto se hayan descargado».
Al final, la mujer logró levantarse del sofá, se me acercó, me besó en el pecho, al borde del
escote...
Me dijo que quería que supiese que estaba en deuda conmigo y que si alguna vez volvíamos a
encontrarnos...
Leo me comentó que le había alegrado la fiesta, y que los tíos hablarían de aquello durante
bastante tiempo...
Fíjate qué manera más extraña de conocer gente...
Muy pronto iré a ver a Leo para comprobar cuántas de mis ideas le sorprenden...
Tal vez
haga alguna de esas cosas raras de las que Bobby me advirtió... apuesto a que esa noche asusté a Bobby... No entiendo qué me dio por hacer aquello, pero quería hacerlo...
quería probar y bueno... pues probé.
No me importa lo colgada que esté, o lo colgada que haya estado... Me sentí bien al hacerlo. Y
puedes estar seguro de que volveré a hacerlo.
Laura
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